

CONTINENTES REENCONTRADOS
El cuerpo en sus fronteras, es apenas un tímido guiño de lo que nuestra individualidad consumista añora.
Ahí donde crecen los deseos, es la piel continente, el borde hacia el precipicio que son los otros, lo otro.
Si el ser nos bastase, para vivir en un mundo marcado por el caos de la insatisfacción, sería menor la urgencia de las posesiones que nos atavían el yo.
Pero seguimos aquí creando todo este mundo de carencias, en el que cada nueva posesión nos impulsa a la adquisición de sus complementos.
Difícil tarea la nuestra, la del cuerpo que en su desnudez hambrienta se consume a sí mismo.
El canibalismo de los sentidos embotados, nos lleva a cuestionarnos la validez de una lucha que cada vez aleja más de nosotros el objetivo primario de la satisfacción de aquello que nos es vital para subsistir.
Por eso aún quisiéramos volar en las imágenes de los ideales.
Bañarnos entre el aleteo de los espíritus y degustar las mieles de la mitología.
Así es como la pintura resiste, con su carga de imágenes ilusorias.
Conduciéndonos a los caminos de un ideal que se basta a sí mismo. Ver. Sentir y dejarse conquistar por el diálogo de las formas y de su colorido. Contener y reencontrar, como las pieles con su roce. Los latidos en armonía.
Tan sensuales en el intercambio de sensaciones, nuestras individualidades aleadas por la complicidad, hacen del reencuentro con lo que somos, la fuente para beber el derecho a gozarnos. Degustación, fruición y goce que siendo uno, estallan en la emoción estética. Orgasmo múltiple de nuestra dimensión espiritual.
Eso es lo que hay, en mis serie “Continentes reencontrados” (España 2003).
Un pretexto para la vista, la emoción y el respiro.
Sebastián Moreno Coronel
Catalunya, 2003

RE-ENCOUNTERED CONTINENTS
The body inside its borders, is just a shy glance of our consumist individual's longings
Inside where desires grow up, is the continent skin, the border to the precipice that others are, the another
If the being were enough, to live in a world leveled by the unsatisfaction chaos, it would be less the urgence of the posessions that attire our self conscience
But we still remaind here creating all this world full of lacks, where each new possesion bring us to purchase its complements
Hard task is ours, and the one of the hungry nudity of our body, that consumes itself
The senses canibalism, bring us to question the real value of this fight, that is always puting farther the satisfaction of our vital needings
That is why painting is still alive, bringing us to the ideals' land, where our soul gets pleased by looking to the images of our desires, full of colors and sensualism.
That is what you'll find in my 2003 series, come and enjoy